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Seis originarias que en las praderas norteamericanas lucharon codo a codo junto a los hombres protagonizando en el siglo XIX acciones memorables

Nanyehi, Nancy Ward

Corría el año 1738 cuando el nacimiento de Nanyehi fue precedido por la aparición de un lobo blanco en el horizonte. Su familia pertenecía al Clan Lobo, el más importante del pueblo cherokee y el color blanco anunciaba un clima de paz.

A los 17 años Nanyehi luchó junto a su pueblo en la batalla de Taliwa, donde tomó el arma de su esposo muerto y peleó denodadamente hasta lograr la victoria. Esto le dio el derecho a sentarse en el Gran Consejo tribal y presidir el Consejo de Mujeres. Además se le concedió un privilegio del que no gozaban siquiera los jefes del grupo: decidir la suerte de los cautivos. Aún con todo ese poder en sus manos, Nanyehi se concentró en generar la paz entre los cherokee y los colonos blancos, británicos, franceses y las otras tribus.

Luego de varios años de cuidar enfermos y niños huérfanos, Naniyehi fue elevada al rango de Ghigau (la “mujer más amada” o “mujer guerrera”) con la entrega de un manto de plumas blancas de cisne simbolizando su autoridad por el resto de su vida. A su muerte en 1822, quienes la acompañaban dicen que una luz blanca surgió de su pecho, se arremolinó abarcando toda la habitación, hasta tomar la forma de un cisne y salir por la ventana hacia el espacio exterior.

Pine Leaf , Hoja de pino

Nació en 1806 en la nación gros ventre, pero a los 10 años fue capturada por un grupo crow. Adoptada por un guerrero de este pueblo, desde pequeña, incentivada por su padre adoptivo que había perdido un hijo varón, comenzó a comportarse de manera masculina. Así, se hizo famosa por su habilidad montando a caballo, acechando búfalos y por su puntería. Sin embargo, a diferencia de otras mujeres de “dos espíritus”, ella prefería usar ropa femenina en vez de vestirse como varón.

A la muerte de su padre, Pine Leaf asumió la jefatura de su familia y obtuvo renombre en el ataque a un asentamiento de los pies negros. A partir de allí lideró su propio grupo para luchar contra estos tradicionales enemigos.

Algunos blancos que dicen haberla conocido la compararon con las amazonas de la mitología europea y hasta aseguran haber tenido algún romance con ella, a pesar de que, en concordancia con su estatus de jefe guerrero, Pine Leaf contaba con cuatro esposas en su tipi. Estos matrimonios la convirtieron en un ícono de la comunidad de las “dos espíritus”.

Lozen

“Lozen era mi mano derecha. Fuerte como un hombre, más valiente que la mayoría y astuta en la estrategia. Lozen era un escudo para su gente” narró su hermano, el jefe apache chiricahua Victorio, quien se rebeló en 1877 contra las miserables condiciones de vida y abusos en la reserva de San Carlos en Arizona.

Lozen poseía poderes para hablar con los espíritus, conocer los movimientos de sus enemigos y manejarse en el campo de batalla. Huyendo del ejército guió a mujeres y niños hacia México, dando el ejemplo al arrojarse en primer lugar al temible Rio Grande y nadando, con su caballo, hasta la orilla opuesta. Apenas llegado el resto del contingente, Lozen volvió a cruzar el rio para volver junto a su hermano y sus guerreros.

Más tarde acompañó a una madre y su niño recién nacido en el cruce del desierto de Chihuahua, ocupado por los ejércitos norteamericano y mexicano, hacia la más pacífica reserva de Mescalero. Impedida de disparar su arma por temor a ser descubierta, se dice que mató un toro con su cuchillo para alimentarse y desvalijó a un soldado para tomarle caballo, armas, ropa y comida.

Enterada de la derrota de Victorio, volvió al noroeste de Chihuahua a socorrer a los sobrevivientes. En 1885 se encontraba junto al gran jefe Gerónimo cuando comenzaron las negociaciones de la entrega mientras, a sus espaldas, se deportaba al pueblo chiricahua a Florida. Tras la rendición de Gerónimo, Lozen fue trasladada en tren y con custodia militar a Alabama, en cuya prisión murió de tuberculosis en 1889.

Tashenamani o Moving Robe, Mary Crawler

Hija del jefe sioux hunkpapa Crawler, a los 23 años participó en la batalla de Little Big Horn el 8 de junio de 1876 luego de enterarse de la muerte de su hermano Deed a manos del ejército estadounidense. Apenas supo esta infausta noticia, Moving Robe trenzó su pelo, pintó su cara de rojo y montó a caballo.

Eagle Elk cuenta su impresión al ver a una mujer parada arriba del cuerpo de un hombre negro que suplicaba por su vida. “Si no quieres ser muerto-gritaba ella- por qué no te quedaste en el lugar al que perteneces en vez de venir a atacarnos? ”

“Lluvia en la Cara” cuenta que “agitando el bastón de guerra de su hermano por encima de su cabeza, se la veía tan hermosa como un ave. Cuando hay una mujer en la batalla, los guerreros despliegan su valor con más entusiasmo” Según relatos indígenas, luego que otra brava y sufrida mujer guerrera, Buffalo Calf Road Woman, del pueblo cheyenne, lo desmontara de su caballo, George Armstrong Custer, el legendario general jefe del 7º Regimiento de Caballería, fue retenido por Fast Eagle y apuñalado por Moving Robe. Por el resto de su vida fue honrada como una guerrera a la par de los hombres de la tribu.

Buffalo Calf Road Woman, Mujer Sendero del Becerro de Búfalo

A mediados del siglo XIX, el pueblo cheyenne fue duramente perseguido pues sus tierras se hallaban en el camino de los buscadores de oro, por lo que Mujer Sendero supo desde muy chica de la guerra y la persecución, como las masacres de Sand Creek (1864) y Washita (1868)

En las filas de Caballo Loco, Mujer Sendero participó en la batalla de Rosebud contra el general Crook en junio de 1876. Viendo a su hermano caer herido de su caballo, y a pesar de que el ataque del ejército era arrollador, Mujer Sendero se lanzó al frente de batalla y salvó a su hermano de la línea de fuego. Esto alentó a sus compañeros y revirtió el resultado de la lucha, que ya se perfilaba como una derrota para los indios. Pocos días después, durante la batalla de Little Big Horn, Mujer Sendero tomó parte directa en la muerte del famoso general George Armstrong Custer.

Otaki, Aguila Corredora o Mujer Comadreja Marrón

Nacida en Alberta, Canadá, en la época de los buscadores de pieles, perteneció al pueblo pies negros y solía competir con sus hermanos en los juegos de luchas y cacerías. En una expedición de caza, su grupo fue atacado por una tribu enemiga y Otaki, como la llamaba su familia, salvó la vida de su padre ganándose el derecho a cantar la Canción de la Victoria y ser homenajeada con la Danza del “Scalp” (extracción del cuero cabelludo como trofeo).

Tiempo después, y armada con el rifle de su padre ya fallecido, Otaki formó parte de una expedición contra los crow para recuperar algunos caballos robados por éstos. De regreso, y con 11 caballos en su haber, en un descanso del grupo, Otaki descubrió a dos crow que venían a recuperar los animales que les habían quitado y los abatió sin avisar a los demás.

Ante tal valiente actitud, los Ancianos de la tribu la enviaron a un viaje en busca de la visión que le indicaría su destino. Los espíritus entonces le prometieron un gran poder en la batalla en tanto no durmiera con un hombre. Merced a ello el jefe de la tribu, le permitió el acceso a la ceremonia en la cabaña-medicina (hasta entonces sólo visitada por hombres) y le dio el nombre de “Aguila Corredora. También pasó a formar parte de la Sociedad de los Bravos entre los Jóvenes Guerreros.

Aguila Corredora murió en 1878, en batalla contra los flathead, quienes apuntaron toda su estrategia a eliminarla lo que lograron asestándole un mazazo por la espalda. Otras versiones dicen que el Sol la desprotegió porque habría incumplido su promesa durante la fiesta ritual previa a la batalla.

Por María Ester Nostro

Fuentes:
Cecilia Rasmussen, Shaman and freedom fighter led Mission Revolt. Los Ángeles Times, Junio 10, 2001
Indian Country Media Network
www.indiancountrymedianetwork.com
Dina Gillio-Whitaker popular resistance.org/historical-native-women-you-might-not-know-but-should
Fecha: 29/10/2017

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