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En la nota anterior sobre esta leyenda transcribimos la versión de Enrique Stieben. Ahora abordamos lo que nos dice Dionisio Schoo Lastra sobre aquel animal embrujado de las pampas

En esta segunda nota además de analizar los elementos comunes que tienen las diferentes versiones del relato, nos aproximamos a las características del caballo como animal “totémico”, todo desde la perspectiva de la cosmovisión indígena y asociado a la historia del lonko Vicente Catrunao Pincén y su gente.

Schoo Lastra, en su obra “La lanza rota” (1953) no deja dudas en cuanto al lugar de residencia de Pincén: eran los milenarios bosques de “Potrillo Oscuro”. Allí tenía sus toldos, “…a pocas leguas del paraje en que surgió después Santa Rosa, capital del territorio” (actual provincia de La Pampa). El nombre con el que estos bosques de caldén eran conocidos está vinculado a “… hechos inexplicables y por tanto para ellos misteriosos, sobrenaturales, como le leyenda que dio origen al nombre de los Montes de Potrillo Oscuro, extensos bosques dentro de los cuales tenían sus tolderías”.

Seguidamente este autor nos brinda su versión de la leyenda “… un potrillo oscuro, más lindo que ninguno, al que persiguieron muchas veces haciéndole innumerables tiros de bolas de los que ninguno se le ató, siempre se les perdía de vista en aquellos montes. Después de tiempo, la última vez que lo corrieron, muy perseguido, el potrillo se azotó a una laguna grande y desapareció. Para ellos, lo ocurrido se debía a que el potrillo había nacido cerca de La Salamanca de donde provenía su invulnerabilidad y el misterio de su desaparición”.

Según Schoo Lastra esta versión “… no puede ser descartada por inverosímil. Porque bien pudiera haber quedado adherido al fondo pegajoso de alguna de las lagunas de las que, secas, cuando se cultivaron aquellas tierras, hubo que extraer a la rastra de motores esqueletos de animales que habían quedado mucho tiempo atrás, como ocurrió en San Huberto poblado por el doctor Pedro O. Luro, que realizara el prodigio de un coto de caza con faisanes, jabalíes y ciervos rusos” (actual reserva provincial Parque Luro).

Las dos versiones del relato

En la nota anterior y de acuerdo al relato que transcribimos de Enrique Stieben hacíamos mención al hecho que protagonizara Silvano Freyre, compañero de Moreno Canhué y Domingo Huanchul. Ambas versiones tienen elementos comunes, que vale la pena repasar y analizar.

En la versión rescatada por Stieben el potrillo pertenecía a un machi muy “famoso” en su época, Nahuel Caniú, que vivió al pie del “Caldén del Bajo y su ruca era un lugar de peregrinación de los indios de treinta leguas a la redonda, para consultarle sus males”. Quien llega hasta allí para consultar sobre la dolencia de su padre es Pichi Ancau, quien viviera con su familia y su gente en la zona de Meucó.

Pichi Ancau montaba entonces al “Potrillo Oscuro” y, según la historia, lo había boleado en ese mismo lugar años atrás. Se había quedado con el animal argumentando que se trataba de un cimarrón. La otra versión de este detalle es que el potrillo pertenecía a una punta de yeguas que eran propiedad de Nahuel Caniú. En síntesis, Pichi Ancua había “robado” el “Potrillo Oscuro” al machi y regresaba años más tarde al mismo lugar, siendo el animal uno de los caballos con mayor renombre entre los paisanos indígenas. Tenía características extraordinarias que lo hacían resaltar en cualquier circunstancia.

Nahuel le hizo pagar con su vida a Pichi Ancau aquel robo y su familia no tardó en cobrar venganza. La muerte del machi fue tenebrosa, colgado de una de las ramas del “Caldén del Bajo” y su toldo ardió en llamas. En cuanto al “Potrillo Oscuro” quedó allí y fue sacrificado “… de un bolazo porque no lo pudieron llevar. Estaba emprendao a Nahuel…”. Con el tiempo, ese árbol fue el destino de numerosas ofrendas a Gualicho.

El animal “totémico”

El caballo tiene un rico legado en la mitología y las culturas tradicionales, debido a que tal vez ningún otro animal haya ayudado tanto al hombre y a diferentes culturas. Se lo vincula tanto con ritos funerarios como con el nacimiento, es el compañero de dioses nórdicos, hindúes y griegos entre otros y es un símbolo de la libertad. El caballo abrió una puerta para que el ser humano explore el mundo, desde allí nos eleva por encima de lo mundano renovando nuestro sentido de poder y el hecho de cabalgar se asocia como metáfora del vuelo.

Pero, además, los caballos tienen el don de la adivinación, en más de una leyenda se menciona su clarividencia y su capacidad para reconocer a quienes practican la magia; a partir de esto, se han convertido también en símbolo de la expresión mágica del ser humano (Andrews).

Origen del Potrillo Oscuro

Según Lastra, el potrillo había nacido en Sierra de la Ventana y este sería el motivo de sus cualidades sobresalientes; porque, como es sabido, en nuestra cosmovisión las sierras y la “gruta de la Salamanca” son sitios sagrados. Con el tiempo, este caballo mágico vivió en los montes de caldén. Sobre esto, no hay contradicciones en las versiones. El animal bien pudo haber nacido en territorio sagrado y luego trasladado a los montes, y de esta forma cabe la posibilidad de que haya sido miembro de la “punta de yeguas” del machi que vivía al pie del “Caldén del Bajo”.

El enigma de su desaparición

En una de las versiones, el caballo misterioso que había sido perseguido y escapado tantas veces, en una oportunidad se interna en una laguna y desaparece… En la otra, el animal es boleado por Pichi Ancau y llevado a los valles medanosos de Meucó. Está claro, el “Potrillo”, desapareció por unos cuantos años. No obstante ello, continuó siendo el protagonista de muchos relatos, aumentando su fama y destacándose siempre del resto de sus pares por sus atributos fuera de lo común, incluso ganando todas sus carreras.

El viaje trunco al Wenu Mapu

En la versión de Stieben el caballo regresa adonde había crecido y donde vivía su amo, el machi Nahuel Caniú. Si tenemos en cuenta lo que Nahuel hizo a Pichi Ancau podríamos, al menos, plantearnos la posibilidad de que además de machi era un kalkú, un brujo.

Lo que está claro es que al ser una persona de conocimiento, Nahuel podía canalizar ciertas energías tanto para hacer el bien como para hacer el mal. Lo que no cabe dudas es que, al ser una persona capaz de transitar los diferentes planos de realidad que integran nuestra cosmovisión, sabía de la importancia del viaje que inicia al momento de la muerte.

Como vimos, la muerte de Nahuel estuvo lejos de ser natural. En caso de que hubiese sido de esta forma, su cuerpo habría sido preparado y enterrado con todo lo necesario para partir al Wenu Mapu (¿o a la Minche Mapu?) Y todo lo necesario incluía también a su caballo.

¿Sería el destino del “Potrillo Oscuro” viajar al más allá con Nahuel Caniú? ¿Por eso había regresado luego de su desaparición?. La experiencia “sobrenatural” que vivió y contó Silvano Freyre junto con el sacrificio que fue necesario “porque no lo podían llevar ” debido a “estaba emprendao a Nahuel” como afirmó Moreno Canhué, son elementos que podrían ir en esta línea.

Tengamos en cuenta que haber nacido en tierra sagrada le habría otorgado sus fantásticas capacidades y además, el hecho de estar “emprendao” a un machi, una persona con conocimientos y poder para transitar los diferentes mundos, lo convertían en el complemento ideal para viajar al Otro Lado. El “Potrillo Oscuro” no era cualquier caballo. No haber podido cumplir con el deber de acompañar a su dueño en uno de sus viajes más importantes y haber quedado atrapado entre dos mundos, ¿lo habría convertido en aquel caballo fantasma, con la crin flotando como poncho al viento que hacía retemblar el suelo?
El “Potrillo Oscuro” trascendió su tiempo y su leyenda es tal vez una de las más conocidas desde los “tiempos del indio”, dio nombre a “bosques milenarios” y a uno de los parajes más famosos de La Pampa. En 1881 el Departamento de Ingenieros de la Nación publicaba la mensura y el primer catastro del Territorio Nacional de La Pampa Central. “Potrillo Oscuro” y “La Segunda” fueron escrituradas por Ataliva Roca, quien en 1883 le ofreció a Pincén ir a trabajar a lo que no hacía mucho eran sus campos. En “Potrillo Oscuro” está el “Caldén del Bajo”, desde donde dicen salía disparado el caballo en las noches claras de julio, cerca de “La Segunda”

Por Daniel Pincén
Fecha: 14/2/2018

Referencias:
-Andrews, T., 2013. Animal Chaman. La sabiduría y los poderes mágicos y espirituales del mundo animal. Arkano Books, Madrid, pp. 298-300.
-Schoo Lastra, D., 2010 [1953] “La Lanza Rota”. Bs As, Elefante Blanco, pp. 131-145.
-Stieben, E., 1951. “Hualicho Mapu. Leyenda, cuentos y relatos de la pampa misteriosa. Bs Aires, Albatros, pp. 7-19.

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